miércoles, 11 de mayo de 2016

ROBO DEL PELARGONIS CHILENSIS


El presente texto forma parte de uno más extenso, llamado "Museo Robado. El robo de museos en Chile considerado como una de las Bellas Artes", que describe, a través del paso por diferentes galerías, un Museo constituido sólo con piezas del patrimonio cultural chileno, robadas a nuestro país. Este texto está sacado del capitulo “Los Consagrados”)



- Ubíquense hacia al centro de la sala, para que tengan una amplia perspectiva, y desde allí miren el fondo. - dice el guía.

Casi por instinto el público obedece y desde allí miran el fondo de la sala, que suavemente empieza a iluminarse, hasta mostrar, gigante, imponente, perfectamente alumbrado, en sus cerca de seis metros de envergadura, el esqueleto casi intacto de un ave.

- Es el Pelargonis chilensis, dice el guía. Una especie de ave marina, ya extinta, que hasta hace entre cinco y diez millones de años habitó las costas del norte de Chile. Y agrega –El año 2005 según unas versiones, o el 2006, según otras, unos aficionados a la paleontología, en una excavación ilegal, descubrieron huesos fósiles cerca del balneario de Bahía Inglesa, a unos 800 kilómetros al norte de Santiago, en un sector conocido como “El Morro”, ubicados en un estrato geográfico que contiene múltiples restos del mioceno. Este ejemplar de “Pelagornis chilensis”, probablemente vivió hace unos 7 millones de años y la característica más destacada de su especie era su extraordinaria envergadura alar, que de extremo a extremo medía entre 5,20 y 6,10 metros de longitud, según han determinado los especialistas.

Los visitantes se acercan a los restos y observan con curiosidad. Probablemente ninguno tenía noticias de la existencia de dicho ejemplar y claramente no saben bien a qué atenerse. El guía, como si nada pasara, continúa su exposición.

- Tal como hemos dicho, la naturaleza de “consagrado”, no está dada exclusivamente por el valor patrimonial de la pieza sustraída, aunque en este caso ese sólo hecho lo justificaría. Se trata del robo de los restos óseos del pájaro volador con la envergadura alar más larga encontrados en el mundo hasta ese momento. Pero además, hay toda una historia larga y claramente excepcional, de lo que significó la acción misma del robo. De partida, los anónimos autores que sustrajeron la pieza, sabían lo suficiente de paleontología como para valor el descubrimiento, extraer los restos con cuidado y luego enviarlos a Europa para su comercialización, en donde los vendieron a un coleccionista privado.

Bajo el Pelargonis, y en el costado derecho, una ficha destacada indica los datos científicos de la pieza:
Clasificación científica

Reino: Animal
Filo: Chordata
Clase: Aves
Subclase: Neornithes
Infraclase: Neognathae
Orden: † Odontopterygiformes
Familia: † Pelagornithidae
Género: †Pelagornis, LARTET, 1857
Especie: P. chilensis, MAYR & RUBILAR, 2010 1



Bajo los restos del ave, al costado izquierdo la ficha señala:

Robo del Pelargonis chilensis

Los restos óseos del ave con envergadura alar más larga del mundo, fueron robados a la Pachamama entre los años 2005 y 2006, por aficionados a la paleontología. El ave, similar a un pelícano, entre otras particularidades, posee un pico cuya estructura ósea tiene una forma similar a los dientes (en verdad los dientes son piezas aparte, incrustados en cavidades óseas).

Enviados a Europa, fueron vendidos a un coleccionista privado, quien tomó contacto con Gerald Mayr, paleontólogo del Museo Seuckenberg, de Frankfurt, para que los analizara. Al verificarse la importancia científica que ellos poseían, el coleccionista accedió a venderlos a dicho museo. En enero del 2009 Gerald Mayr, se comunicó con el Museo Nacional de Historia Natural de Chile, informando sobre la existencia de dichos restos y el origen chileno de ellos. Luego el museo alemán financió la compra, a fin de que fueran debidamente investigados y posteriormente devueltos a nuestro país. En las investigaciones participó el jefe del Área de paleontología del Museo Nacional de Historia Natural, David Rubilar. En septiembre de 2010 los restos volvieron a Chile, y se integraron a la colección de paleontología de dicho museo.

En una pequeña vitrina horizontal, a los pies de los restos del pelargonis, un ejemplar cerrado del Volumen 30, Issue 5, del Journal of Vertebrate Paleontology. Al costado, otro ejemplar, esta vez abierto en la página 1313, permite leer “Osteology of a new giant bony-toothed bird from the Miocene of Chile, with a revision of the taxonomy of Neogene Pelagornithidae”, de los autores Gerald Mayr & David Rubilar-Rogers (2010). (http://dx.doi.org/10.1080%2F02724634.2010.501465)